Óleo y técnica mixta sobre tabla
85 x 75 cm
Este cuadro surge del deseo de capturar la luz y la alegría que emana de la experiencia. Represento a una mujer anciana de mirada clara y sonrisa serena.
A través de esta fusión, busco transmitir la idea de una presencia que se vuelve etérea y pura, como un recuerdo querido que nos envuelve. Es un homenaje a nuestras raíces y a la belleza de una sonrisa que ha vivido mucho.
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